La inflación es un fenómeno asociado con la
masa monetaria. Se manifiesta cuando no existe
equilibrio entre la economía real representada por
bienes y servicios y la economía monetaria. Es
considerada por la mayoría, como un hecho de carácter netamente
económico, donde ni las principales potencias han
escapado de sus efectos, Alemania, Estados
Unidos, Italia son algunos de los ejemplos de lo
dicho anteriormente.
El impacto en los estados financieros producto
de la inflación es importante, pues la inexistencia
de medición de la pérdida del poder adquisitivo del
dinero, hacía que, entre otros efectos: los mismos
dejarán de ser una herramienta importante para la
toma de decisiones, la misma situación se presentaba
con el impuesto pagado por una entidad, el
cual era el producto de calcularse con una utilidad
que no tomaba en cuenta los efectos de la inflación
y permitía que no pagaran impuestos los contribuyentes
que por el contrario se beneficiaran de la
inflación.
Tanto la Federación de Colegios de
Contadores Públicos de Venezuela (FCCPV)
como el Gobierno venezolano emitieron normas
para corregir los efectos que la inflación produce
en los estados financieros y en la renta gravable.
La emitida por la FCCPV se conoce con el
nombre de “Declaración de Principios de
Contabilidad Número 10 (DPC 10). El pronunciamiento del gobierno
venezolano se incluyó a través de la Ley de
Impuesto Sobre la Renta, en ella se realiza un
ajuste a la renta gravable por efecto de la inflación,
esto ocurrió durante el año 1991.
El ajuste por inflación puede realizarse bajo la
metodología fiscal y la metodología financiera, a su vez dentro de la metodología
financiera existen dos métodos, el Nivel General
de Precios y el método Mixto.
Las semejanzas más importantes presentadas
entre ambas metodologías son las siguientes:
La base para las metodologías son los costos
históricos, asimismo utilizan para medir el poder
adquisitivo del dinero, y por ende la inflación, el
índice de precios al consumidor del área metropolitana
de Caracas y publicado por el Banco Central
de Venezuela.
Asimismo, el ajuste que producen en los
resultados ambas metodologías, deben ser
llevados a libros, en el caso fiscal a uno especial, y
el financiero a los establecidos en el Código de
comercio.
Del estudio realizado en cuanto a las principales
diferencias entre un método y otro, se encuen-
tran las siguientes: La metodología financiera
ajusta tanto el Balance General como el Estado de
Ganancias y Pérdidas midiendo el costo integral
de financiamiento; la metodología fiscal no afecta
el Estado de Ganancias y Pérdidas, pues su
impacto se da en la utilidad fiscal o enriquecimiento
neto gravable, la cual resulta de ajustar los
activos y pasivos no monetarios junto al patrimonio
y su saldo dependiendo si es deudor o acreedor
significara un aumento o disminución de la utilidad
fiscal.
En la metodología financiera se ajustan las
partidas monetarias y no monetarias (cuando se
presenten estados financieros comparativos), en
la metodología fiscal solo las no monetarias. Otra
diferencia importante en ambas metodologías se
consiguen en el efecto opuesto en el ajuste de los
inventarios , así tenemos que la acumulación
ineficiente de inventario en épocas de inflación,
produce a los efectos de la DPC 10 pérdida por
tenencia cuando se utiliza el método mixto y los
valores de mercado están por debajo de los
valores históricos reexpresados, mientras que en
la Ley de Impuesto Sobre la Renta esto es ilógico
porque la que busca la Ley es que todo activo no
monetario, en este caso los inventarios ajustado
por efectos inflacionarios generen un ingreso.
Otro aspecto importante de señalar es el
apalancamiento en épocas de inflación que
producen ambas metodologías, en efecto, desde
el punto de vista financiero, mantener
pasivos monetarios origina una ganancia monetaria,
pues si una entidad se endeuda creando
pasivos monetarios y con esa deuda adquiere
activos no monetarios, se produce un incremento
real en el patrimonio de la organización, ya que las
partidas no monetarias se protegen de la inflación,
mientras las monetarias no, en cambio desde el
punto de vista fiscal sucede todo lo contrario,
debido a que todo pasivo no monetario busca
producir en el ajuste un gasto deducible de la renta
gravable.
Entre las debilidades que presentan las
metodologías tanto financiera como fiscal se
encuentran: es cuestionable que utilicen el índice
de precios al consumidor de área metropolitana de
Caracas, para llevar adelante el ajuste, pues cada
ciudad de Venezuela presenta porcentajes diferentes
de inflación, y en segundo lugar lo costoso
que resulta realizar doble trabajo, para que la
empresa pueda cumplir con el fisco y con los
accionistas de la empresa.
Una debilidad importante que se consigue del
estudio de la metolodogía fiscal, la representa la
compra durante el ejercicio económico de activos
fijos, pues estas modifican la renta gravable en la
entidad, produciendo un aumento en la misma, no
estimulando de esta forma las inversiones en
propiedad planta y equipo en la organización.
En cuanto a la metodología financiera, una de
las principales debilidades encontradas en el
estudio, la representa el hecho de que el método
del nivel general de precios produce resultados
que difieren significativamente de los valores de
mercado, en especial el de los activos fijos.
Las principales fortalezas de la metodología
financiera se consiguen en los siguientes aspectos:
proporciona información acerca de la eficiencia
con la cual se manejan los recurso de la organización,
permite corregir la variación que se produce
por la perdida del poder adquisitivo del dinero y
los resultados obtenidos por la metodología son
fácilmente comparables, ya que los indicadores
utilizados están a la disposición de cualquier ente o
persona que desee realizar verificaciones.
La fortaleza más importante de la metodología
fiscal la representa el hecho que la empresa pague
impuesto sobre la renta sobre la base de una
ganancia real y no una ganancia ficticia que no
incluía la perdida del poder adquisitivo del dinero.
La DPC 10, posee dos metodologías (aceptadas)
para medir la inflación la del nivel general de
precios (NGP) y la del método mixto, en cambio la
Ley de Impuesto Sobre la Renta solo trabaja con la
variación en el nivel general de precios, que es la
misma del NGP, es aquí donde ambas metodologías
podrían tener resultados similares, pero
cuando financieramente se emplea el método
mixto son totalmente diferentes.
Ambas metodologías no arrojan los mismos
resultados, porque la filosofía de una en comparación
con la otra son totalmente diferentes, la DPC
10 busca medir o evaluar la eficiencia de la empresa
a través de las gerencia, mientras la Ley de
Impuesto Sobre la Renta sólo busca producir un
efecto en la renta gravable del contribuyente sin
importar si este es eficiente o no con el manejo de
la inflación.
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