Para alcanzar niveles de desarrollo y
crecimiento económico en una sociedad, la formación
de los recursos humanos es uno de los factores más
importantes. Los modelos educativos deben estar
vinculados con la economía y el progreso
socioeconómico, lo que supone que, al implantar
políticas de educación deben prevalecer los intereses
de los distintos sectores de una sociedad. Si esto a
su vez es coherente a las políticas de empleo
existentes, se contará con la plataforma necesaria
para poder abordar problemas sociales con miras a
generar desarrollo y crecimiento económico.
Por otra parte, el papel de las universidades es
el de contribuir al diseño y desarrollo de políticas de
formación de capital humano bajo el apoyo del
Estado, a fin de generar consistencia entre las
exigencias de los mercados de trabajo y la formación
ofrecida en dichas universidades.
Para crear un ambiente propicio para poder
adoptar políticas de recursos humanos que lleven al
crecimiento y desarrollo económico se debe también
trabajar en los problemas estructurales de cada país,
el grado de desarrollo de la tecnología productiva, la
distribución del ingreso, la eficiencia o el grado de
corrupción de la burguesía estatal u la situación de
los mercados mundiales de mercancías y capitales.
Esta apreciación se hace relevante pues se ve
que países desarrollados donde los recursos humanos
y la creación de éstos han sido de gran importancia
en sus economías, estos problemas no se hacen tan
evidentes y críticos, por esta razón el modelo
adoptado ha tenido un buen desempeño.
Cuando se conoce por detenimiento la realidad
estructural de cada país y se toman en cuenta las
necesidades de cada sociedad, donde se respeten los
aspectos de carácter cultural, social, económico, la
gente entonces se podrá hacer más factible al
crecimiento socioeconómico, donde todos los grupos
sociales se vean beneficiados y no sólo los que por
determinada circunstancia se apropien de las
oportunidades que brinda los modelos educativos.
La formación de recursos humanos es de vital
importancia para el desarrollo de los países, que deben
estructurar un sistema educativo acorde a las
necesidades internas y externas, por lo tanto, teniendo
en cuenta los objetivos de nación, estas políticas deben
desempeñar un papel consistente con las estructuras
en que se desarrollen, fomentando políticas flexibles
y no regirse por tendencias mundialistas que no
encajen en la realidad de cada región.
Para poder diseñar y desarrollar políticas efectivas
de formación de los recursos humanos en un contexto
globalizado es necesario conocer detenidamente el
escenario local a fin de insertar al modelo las condiciones
específicas del sector, requisito indispensable para
conseguir el objetivo que se pretende.
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